José Garrido encuentra la cima en Arles con ‘Enmudecido’

José Garrido la Señora Pages y Pascal Maillan, los ganaderos

La Feria del Arroz echó el cierre en el Coliseo de Arles con una corrida de Pagès-Mailhan de notable interés, en la que el toro tuvo un papel protagonista.

Texto Juan Rivero y Fotos de Mauricio Berho

Plaza de toros de Arles, Francia. Último festejo de la Feria del Arroz 2026. Un tercio de entrada. Toros de Pages-Mailhan, de buen  juego en su conjunto. Exelente sobre todo el quinto, nº 5, ‘Enmudecido’, de 540 kilos, nacido en abril de 2022, al que se le perdono la vida. El segundo, otro ejemplar de nota alta, premiado con la vuelta al ruedo. JUAN LEAL, oreja y saludo desde el tercio, JOSÉ GARRIDO, oreja con petición de la segunda y dos orejas y rabo simbólicos DIEGO SAN ROMÁN, ovación y ovación. 

La tarde fue creciendo hasta alcanzar su punto culminante en el quinto, ‘Enmudecido’, indultado por José Garrido que lo cuajo de principio a fin. El indulto del toro puso el broche a una jornada en la que también hubo otro ejemplar de gran condición, premiado con la vuelta al ruedo, el segundo de la tarde. Juan Leal cortó una oreja en su primero y Diego San Román dejó patente sus ganas de ser.

Garrido ya había dejado una de las faenas de mayor entidad de la tarde con el segundo. Un toro bravo, encastado y de excelentes condiciones, al que el extremeño supo entender desde el principio para construir una actuación completa, de buen gusto con el capote y mucha profundidad con la muleta. Hubo temple, mando y variedad en una faena que fue ganando intensidad hasta alcanzar cuotas altas. Una estocada puso fin a su labor y la oreja fue acompañada de una fuerte petición de la segunda, que el palco no atendió. El toro recibió una merecida vuelta al ruedo.

Pero lo mejor estaba todavía por llegar. ‘Enmudecido’ fue un toro excepcional, de embestida humillada, clase y bravura, que mantuvo una extraordinaria regularidad durante toda la lidia. Garrido se encontró con él y construyó una faena de gran profundidad, basada en la ligazón, el temple y el sometimiento por abajo. El toro respondió con una entrega extraordinaria y el torero fue aumentando la exigencia sin quebrar nunca la armonía de las embestidas. Hubo naturalidad, recursos y creatividad en una actuación de gran intensidad, hasta que la petición de indulto tomó forma. El palco finalmente cedió. ‘Enmudecido’ regresó vivo a los corrales y Garrido recibió los máximos trofeos simbólicos.

Juan Leal cortó la oreja del primero, un toro noble, con movilidad y suficiente clase para permitirle una faena de menos a más. El torero francés comenzó aprovechando la ligazón de las primeras series y, tras una fuerte voltereta sin consecuencias, afrontó con determinación el tramo final. La estocada resultó definitiva y aseguró el trofeo. Con el cuarto, un animal de menor raza y recorrido, Leal tuvo que tirar de firmeza para intentar construir una faena. Algo así como sacar agua de un pozo seco. Fue invitado a saludar desde el tercio.

Diego San Román tampoco tuvo muchas opciones con su lote. Con el tercero, un toro con carácter y complicaciones, el mexicano respondió desde la exposición, buscando siempre la manera de imponerse a las condiciones de su adversario. Su esfuerzo fue reconocido con una ovación. Más exigente todavía resultó el sexto, ante el que San Román volvió a apostar fuerte, sin esconderse y exponiendo cuanto fue necesario. La ovación, después de una petición, reconoció una actuación marcada por el pundonor y la entrega.

Una corrida, en definitiva, que encontró en la bravura de los pupilos de Pagès-Mailhan su principal argumento y en José Garrido al gran protagonista de la tarde, respaldado además por un lote excelente. La vuelta al ruedo del segundo y, sobre todo, la indultada vida de ‘Enmudecido’ dejaron una última imagen de gran fuerza para cerrar la Feria del Arroz de Arles.

 

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