Duarte Fernandes, en el palacio de los sueños

Ceremonia de alternativa de Duarte Fernandes, de manos de su tío.

Noche soberbia del joven portugués, que salió a hombros. Impecable faena de Rui Fernandes y mala suerte en el lote para Diego Ventura. Nuevo "no hay billetes " en Campo Pequenho.

Por Álvaro Acevedo / Foto: Joao Silva

Lisboa. Jueves, 6 de agosto. "No hay billetes". 6 toros de María Guiomar Cortés de Moura, bien presentados. Hubo tres y tres en cuanto a juego, siendo buenos 1°, 4° y 6°. Rui Fernandes, vuelta y vuelta; Diego Ventura, ovación en ambos; y Duarte Fernandes, que tomaba la alternativa, vuelta y dos vueltas. Salió a hombros.

Lisboa es la capital del toreo a caballo y Campo Pequenho es su catedral. En ella cumplía anoche un sueño Duarte Fernandes, el único rejoneador de la nueva generación con auténtica hambre de gloria. Lo demostró de principio a fin en el día de su alternativa,en la que su tío y espejo, Rui Fernandes, ejerció de padrino y el gran Diego Ventura, también valedor del joven, como testigo.

El toro de la ceremonia, quizá a modo de premonición, se llamaba "Triunfador", y Duarte aprovechó su nobleza para hacer una faena ligada y muy completa. Dio un recital de pureza y precisión con "El Dourado", clavando siempre al estribo y yendo de frente. Luego, hasta cinco impresionantes piruetas con "Mistral", a cual más ajustada y escalofriante, impresionaron al público que llenaba Campo Pequenho. En ese momento, por la manera de jugársela, dejó claro que quiere ser figura en esto.

De la corrida de María Guiomar, Duarte se llevó el lote más completo porque el sexto también embistió, pero el mejor toro de la noche lo lidió en una impecable faena Rui Fernandes. Excelentes galopes de costado de "Q. Dourado"; magníficas batidas con "Quito"; y un enorme par a dos manos con "Iceberg" como guinda a su redonda actuación.

Había estado decidido y dejando palos de mérito con su primero, un toro que embistió a arreones, similar a los dos del lote de Diego Ventura. Especialmente difícil fue su primero, y tampoco sirvió el quinto. Diego sacó caballos top, destacando por momentos con "Nómada" en un toro y con "Oro Negro" y "Quirico", un caballo de mucha clase, con el otro, pero ninguna de sus faenas estuvo a su altura habitual. Parte de los tendidos, que aquí lo miden como en ningún sitio, no se lo perdonó.

Sin conformarse con lo ya realizado, volvió a salir a por todas Duarte Fernandes desde que apareció el sexto. Arriesgando una barbaridad, volvió a meterse el público en el bolsillo en una faena vibrante y a la vez clásica, en la que sobresalieron dos enormes palos con "Ibérico". Salió a hombros después de la última pega de los forcados de Turlock Amateurs, la más impresionante de todas en una noche en la que esta cuadrilla, y la de los de Aposento da Moita, impactaron por su valor y tenacidad. Pero la noche fue de Duarte Fernandes, que se doctoró a lo grande en la catedral del rejoneo.

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