TRIUNFOS BIEN GANADOS  

Derechazo de Daniel Luque

La superioridad de Daniel Luque y una muy notable faena de Borja Jiménez, premiadas con sendas orejas. Manzanares salió a pasar la tarde. Muy bien presentada corrida de Montalvo. 

Por Álvaro Acevedo / Foto: BMF Toros

Salamanca. Viernes, 11 de septiembre. 1ª de feria. Menos de media entrada. 6 toros de Montalvo, bien presentados y de juego variado. Destacaron 4° y 6°. Manzanares, silencio y silencio; Daniel Luque, oreja y palmas; y Borja Jiménez, saludos y oreja. 
Buena lidia de Antonio Manuel Punta.

Daniel Luque está fácil hasta con los toros difíciles. Reservón y áspero su primero, en cuatro dobladas lo tenía ya metido en la muleta. Es verdad que todo lo que hizo el toro,  bueno o malo, lo hizo por abajo, pero no tuvo temple ni ritmo. Nada de lo que consiguió el sevillano fue sencillo, ni las series con ambas manos, ni los finales de tandas muy ligados, ni el final por luquecinas, ni la estocada con el toro escarbando. La gente se dio cuenta y le pidió la que fue primera oreja de la tarde.
Esa reacción del público fue significativa, pues estuvo en muchos momentos desconectado de la corrida, algo palpable por ejemplo durante la lidia del tercero. Lo lanceó de manera impecable Borja Jiménez y fue bonito el quite por chicuelinas, pero ni caso. No ayudó a calentar el ambiente el tercio de banderillas, muy desafortunado, ni el golpe que se pegó el toro contra el burladero antes de empezar el de Espartinas la faena. Sonó a cuerno roto y además el animal, que era un buen toro, yo creo que lo acusó. Algo aturdido y perdiendo las manos en las primeras arrancadas, cuando se asentó en la arena Borja le enjaretó unos naturales magníficos, dando el pecho en el cite, bajando la mano y rematando detrás de la cadera. Como respuesta, unas palmas de compromiso que se reprodujeron cuando saludó desde el tercio tras una buena estocada.
Muy posiblemente por ello decidió cruzar el ruedo para recibir al sexto a portagayola. El toro pasó recto como un tren, y el torero evitó lo que hubiera sido un golpe fatal echándose a un lado. El susto fue bestial, pero sirvió para la reacción positiva del respetable, que dedicó a Borja la ovación mas fuerte de la tarde después de unos vibrantes lances a pies juntos.
No quedó ahí la cosa. Dos pases cambiados por la espalda prologaron una faena de mando y ligazón,  sobrada de firmeza, con unas primeras series en redondo de mucho poder, y rubricada por naturales de mano baja, menos ligados, más intensos. Un pinchazo precedió a estocada sin puntilla. Oreja de las bien cortadas.
Ya no hubo más trofeos. El toro anterior, de buena estampa pero muy atacado de kilos, pareció afligirse en el último tercio y Daniel Luque no tuvo apenas opciones tras unos buenos lances de recibo; y Manzanares fue la viva imagen de un torero en decadencia, dejándose ir un cuarto toro magnífico y sin querer ver al primero, que tampoco fue un barrabás. Yo diría que no convenció a nadie salvo al director de la banda de música, un hombre entregado con denuedo a su bonito oficio...

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