Morante en Instagram
Por Álvaro Acevedo / Foto: BMF Toros
Yo he visto a Morante en Salamanca desde el sofá de casa. La corrida no la daban las autonómicas ni ONETORO, sino que Jimeno Federico Rojas, gran morantista que sigue al maestro allá por dónde va, la emitió en su cuenta de Instagram con su teléfono móvil bien apoyado sobre una barrera de sol.
Su primer toro, de Garcigrande, tuvo nobleza y clase, y Morante disfrutó mucho delante suya. Lo toreó muy despacio, llevándolo largo y en redondo con ambas manos. Si buenos eran los muletazos hasta el embroque, mejor aún de ahí hasta el remate, porque el maestro imponía un ritmo más lento que el toro aceptaba. Le cortó a éste una oreja y nada al otro, uno de García Jiménez que era una birria por dentro y por fuera. Con menos trapío que una utrera mal comida, se demostró que Matilla es capaz de colársela hasta a sus convecinos de Salamanca en una corrida concurso.
Nuestro improvisado operador de cámara no quiso emitir las faenas de Daniel Luque y Marco Pérez, pero de haber sido así hubiéramos visto la corrida al completo no sólo gratis sino también de forma legal. O al menos, no ilegal. Al no poseer nadie los derechos de la corrida, cualquier espectador puede emitirla mucho más si es sin ánimo de lucro. Y digo más: de haber pagado cualquier canal, público o privado, para la retransmisión del festejo, la empresa organizadora jamás le hubiese podido garantizar la exclusividad de la emisión. Hoy, cada espectador es un cámara de televisión en potencia, y no se le pueden poner puertas al campo.
Esto por un lado me lleva a cuestionarme el concepto de derechos de imagen tal como lo entendíamos hace poco. Es decir, cómo una televisión ha de pagar en torno a los 100.000 euros por unas imágenes que puede captar y reproducir, incluso en directo, cualquier ciudadano sin costo alguno. La emisión es más pobre por supuesto, pero la faena se ve perfectamente en un único plano, algo que por ejemplo no sería posible en un partido de fútbol.
Y por otro, la actitud a veces contraria de algunos toreros a dejarse televisar de una manera profesional, rechazando un producto cuidado y de calidad; lo que da lugar a que cualquier aficionado ofrezca ese servicio con una retransmisión casera, inevitablemente pobre, y por supuesto sin que los protagonistas perciban un euro.
Hemos conocido las corridas que retransmitirá ONETORO en las ferias de Hogueras y San Fermín, y entre los siete festejos que se anuncian en ninguno está Morante pese al interés de la plataforma por el maestro de la Puebla, y ni que decir tiene, de todos sus suscriptores. No importa: si ninguna autonómica las retransmite (en Pamplona se da por descontado pero en Alicante está por ver) algún alma caritativa nos las pondrá por Instagram…