Galería de la 1ª novillada del certamen ‘Rumbo al Futuro’ en Sevilla

Por Álvaro Acevedo / Fotos: Mauricio Berho

Con temperatura agradable y buen ambiente en los tendidos se ha celebrado esta noche en Sevilla la primera novillada sin caballos del certamen ‘Rumbo al Futuro’, y en la que más allá de las orejas cortadas, dos novilleros han sobresalido del resto por oficio y maneras frente a erales de Polo Sáiz en general muy manejables.

Esos dos aspirantes son Íñigo Norte, de Salamanca; y Armando Rojo, de la Puebla del Río. El primero, frente a un eral mansito pero que en la querencia se dejó torear mucho, evidenció temple, pulso, buen estilo y gran dominio de los avíos. Con un concepto elegante y clásico, su faena tuvo lucidez y muy buenas maneras, aunque con la espada emborronara su notable actuación.

Tres cuartos de lo mismo le sucedió a Armando Rojo, éste frente a un eral fuerte y bronco con el que se mostró capaz y artista. Muy bien colocado dando el medio pecho, el cigarrero toreó cargando la suerte, rematando atrás los muletazos e imprimiendo gusto y torería a todo lo que hizo. La faena tuvo más enganchones de la cuenta por la falta de estilo y exceso de brusquedad de su oponente, pero en cualquier caso prevaleció el concepto y la quietud de un joven que, eso sí, tendrá que aprender a matar.

También con mucho oficio y buenas formas, abrió plaza el extremeño Manuel León, que realizó una faena de menos a más frente a un oponente manso de salida pero que mejoró en el último tercio, en parte también gracias a lo bien que le hizo las cosas el extremeño. En el lado opuesto en cuanto a experiencia, el joven madrileño Daniel García dejó patente su entrega y ganas de ser torero frente al eral más fuerte y complejo de la noche, matando además de una gran estocada. Al igual que Manuel León, dio una vuelta al ruedo tras insuficiente petición de oreja.

Los que sí tocaron pelo después de sendas estocadas de efectos rápidos fueron Ignacio Sabater, de Sevilla; y Cristóbal de Lara, de la localidad onubense de Villalba del Alcor. Ambos muy apoyados por sus partidarios, eran los menos placeados del cartel pero solventaron la papeleta con sus armas. Sabater derrochó ganas con el capote, dando incluso varios faroles de rodillas; y voluntad con la muleta, en una faena desigual en la que destacaron tres naturales de mano baja frente a un bravo eral de Polo Sáiz. Con una estética muy particular, Cristóbal intentó torear siempre con lentitud, alcanzando sus mejores momentos con la mano derecha al aprovechar la nobleza de su oponente.

Fotos de Mauricio Berho

Anterior
Anterior

Valladolid: ninguna gran feria sin su borrón

Siguiente
Siguiente

Galería de la 1ª novillada del certamen ‘Cénate Las Ventas’