Tentadero en la ganadería de Juan Pedro Domecq, con Juan Leal y Manuel Domínguez

Fotos: Mauricio Berho

Concluida la temporada es tiempo de reflexión y análisis, pero para los toreros hay poco descanso, la mente siempre tiene que estar puesta en el toro. Es lo que que conocemos como "vivir en torero".
El campo juega en ello un papel esencial, tanto, que podríamos asegurar que lo que sucede en cada campaña se ha fraguado antes en los meses de otoño en invierno, en esas plazas de tienta y en las charlas posteriores al calor de la lumbre.
El periodismo taurino, notario de lo que sucede en las plazas, no ha de obviar esa otra faceta más íntima del torero, sus faenas anónimas en los tentaderos, donde establece una relación más estrecha con el ganadero, la otra columna de la Fiesta.
Semanalmente y durante estos meses de menor actividad en los ruedos, publicaremos una galería de fotos de una faena de campo, el tentadero, en la que el torero se pone a punto y en la que el ganadero decide el camino que habrá de tomar su vacada.










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