El torero de Espartinas apuesta por mantener su independencia y sitúa al ex apoderado de Perera como principal candidato para dirigir su carrera.
Por Álvaro Acevedo / Fotos: Mauricio Berho
La noticia de la ruptura entre Borja Jiménez y Julián Guerra provocó de manera inmediata la reacción de los despachos del toreo. Si la mayoría de las veces hay pocos miramientos a la hora de tocar a un torero que sí tiene apoderado, cuando alguien se queda libre y, para colmo, tratándose de un diestro de cincuenta corridas de toros, no se guarda el luto ni tres segundos.
Así, ya sea de manera directa o a través de emisarios, Borja Jiménez no ha dejado de percibir el interés de bastantes taurinos desde que se supo que no seguiría con Guerra. Pero, lo que son las cosas, quizá elija precisamente a uno que no le ha llamado: Fernando Cepeda. Lo que en principio parecía solo un rumor ha ido cogiendo fuerza con el paso de los días y, en estos momentos, es la opción principal que baraja el torero de Espartinas.
La noticia ha causado cierta sorpresa en determinados círculos. Muchos pensaban que se decantaría por alguna empresa que le garantizara cierta seguridad, siguiendo así el camino de la mayoría de sus compañeros, pero Borja parece querer mantener la línea de independencia que le ha llevado hasta donde está, antes con Julián Guerra y ahora, si finalmente hay acuerdo, con Cepeda.
Hasta ahora, la única incursión del torero de Gines en el terreno del apoderamiento no ha podido ser más exitosa. Se inició en 2007, pocos meses después de su retirada de los ruedos, haciéndose cargo de la carrera de un Miguel Ángel Perera que dejó nada menos que al por aquel entonces empresario de Las Ventas, José Antonio Chopera, para ponerse en manos de Fernando. El tiempo le dio la razón a Miguel Ángel, que junto a Cepeda formó un dúo inquebrantable y alcanzó cotas altísimas durante un total de doce temporadas.
Pero que Borja Jiménez tenga bastante claro que Fernando Cepeda es el hombre ideal para esta nueva etapa de su carrera no garantiza el acuerdo definitivo. En todos estos años, Cepeda ha recibido propuestas de toreros muy importantes y con ninguno se ha decidido a dar el paso. Fernando es de los que se implican de manera absoluta en la carrera de su poderdante y, a estas alturas, en una posición muy acomodada, tiene que ilusionarle muchísimo el proyecto para aparcar la relajada vida de la jubilación y dedicar el cien por cien de su tiempo a una aventura de estas características.
Pese a estas reticencias previas, ahora sí parecen darse todos los condicionantes y por lo que hemos podido saber, está más cerca que nunca el regreso de Fernando Cepeda al mundo del apoderamiento. En cualquier caso, las conversaciones que ha mantenido con Borja Jiménez han sido sólo telefónicas y todo está a expensas de una reunión cara a cara de la que deberá salir la decisión definitiva, reunión que no debe prolongarse más allá de esta semana.