Morante de la Puebla no reaparecerá en Valladolid
Morante de la Puebla, saludando la ovación tras el paseíllo la tarde de su percance en la Maestranza
Por Álvaro Acevedo / Foto: Maurice Berho
Finalmente, Morante de la Puebla no podrá reaparecer en Valladolid este domingo. La resonancia a la que se sometió el pasado lunes detectó que las partes blandas afectadas por el pitón estaban aún edematizadas, y el riesgo de una recaída es alto en caso de un simple golpe.
La intrahistoria desde que Morante decidió pedir el alta hospitalaria ha tenido sus vericuetos. El torero solicitó los resultados de las pruebas que le habían hecho desde que tuvo lugar la cornada, pero por razones que tanto Morante como su entorno desconocen, no le fueron facilitadas.
La idea del diestro era consultar a doctores de su confianza, que obviamente necesitaban información de la extensión y trayectoria exacta de la herida y del estado de las zonas dañadas por el pitón. Al no obtener una respuesta satisfactoria, el lunes se vio obligado a hacerse una resonancia en una clínica privada. La decisión se ha demorado hasta hoy mismo, pues Morante quería reaparecer en Valladolid a toda costa y, pese a que las pruebas aconsejaban lo contrario, hoy se ha probado con unas becerras en la ganadería de Álvaro Núñez. Las sensaciones no han sido buenas y habrá por tanto que esperar a la Feria del Caballo de Jerez de la Frontera, en la que Morante reaparecerá el viernes de la semana que viene.
La papeleta es seria para Alberto García, pues sin los dos pilares taquilleros del cartel, Morante y Roca Rey, la devolución de entradas es un riesgo latente, más aún al no ser feria en la ciudad y con unas previsiones meteorológicas que apuntan a cierta inestabilidad. Ahora, deberá decidir quién sustituirá a las dos máximas figuras del toreo. El primer nombre que suena con fuerza es el de Borja Jiménez, que además haría de esta forma su presentación en el coso vallisoletano.