Morante en Lisboa (galería de Aritz Arambarri)

En el mundo del toreo, su lenguaje visual se convirtió en un parámetro esencial para comprender la evolución histórica de la Fiesta. La fotografía es también una herencia artística, transmitida de generación en generación, un hilo invisible que une la memoria viva con el presente de la tauromaquia.

Ayer, en la plaza de Lisboa, la noche de Morante de la Puebla demostró plenamente cuanto acabamos de escribir. Su toreo, convertido en instante, emoción y memoria, encontró en las fotografías de Aritz Arambarri una mirada capaz de detener el tiempo. El joven fotógrafo de Azpeitia supo fascinar la tauromaquia de Morante y convertirla en imagen. Otro hito de la temporada.

Fotos de Aritz Arambarri

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