Un Morante sublime, dueño y señor de la Goyesca de Aranjuez

Redacción / Fotos: Aritz Arambarri

En tarde de calor sofocante y con la plaza llena se ha celebrado esta tarde la tradicional Corrida Goyesca de Aranjuez, en la que Morante de la Puebla ha cuajado una sensacional faena que le ha valido la salida por la Puerta Grande.
Le había cortado una oreja al que abrió plaza tras una labor medida, muy torera, prólogo de la lección de pureza y hondura que consumó con el segundo de su lote, de Núñez del Cuvillo. Tras unos lances magníficos de recibo, Morante inició su faena doblándose con su oponente antes de intentar el toreo en redondo, lado por donde el toro no se lo puso fácil.  Fue en cambio con la mano izquierda donde marcó la diferencia, haciendo vibrar a los tendidos con un recital de toreo al natural arrebatado, profundo, muy de verdad. El volapié que rubricó su labor fue perfecto. Las dos orejas, inapelables.
Una cortó Pablo Aguado por una labor de entrega frente a un primer toro complejo,  pero con el que estuvo muy por encima de las circunstancias. También anduvo muy decidido con el sexto,  al que incluso le hizo un quite por chicuelinas con la cspa blanca con la que hizo el paseillo. Pero en este falló con la espada.
Tampoco tuvo suerte con el lote (en realidad, la corrida de Núñez del Cuvillo ofreció un juego muy discreto) Juan Ortega. Muy airoso el sevillano con el capote, construyó una labor con momentos de mucho sabor en su primero, un toro noble pero de muy poco motor, mientras que en el quinto, brusco,  estuvo firme pero sin poder concretar una faena brillante.

Fotos de Aritz Arambarri



Anterior
Anterior

Lazos de Sangre

Siguiente
Siguiente

Andrés García deja lo más torero de la tarde en Las Ventas