La kultura, contra los toros

Por Paco March / Foto: Coentor / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Eramos pocos y... Resulta que con la que está cayendo van PETA y SUMAR y no se les ocurre otra que volver a resucitar su gran anhelo: acabar con la tauromaquia. Su último intento, un subterfugio legal que permitiría a las Comunidades Autónomas legislar y/o prohibir el toreo en su ámbito territorial, ni siquiera fue tomado en consideración pues el grupo socialista, con su abstención, lo impidió.

Ahora, con el diputado Nahuel González, uno de los habituales en el tema, como vocero, se presenta una iniciativa de PETA con tal pretensión instando al PSOE a su admisión a trámite y, ya puestos, votar a favor o dar libertad de voto, algo que la llamada correlación de fuerzas propiciaría que saliera adelante. Es decir, cada Autonomía a lo suyo, saltándose a la torera -eso sí, legalmente- lo de Patrimonio Cultural Inmaterial y la obligación de proteger, fomentar y difundir la tauromaquia.

Lo hacen, PETA y SUMAR, con la consabida carta de "abajo firmantes", nada menos que "25 personalidades de la cultura". Ea. Cuando en la oprobiosa -el franquismo, digo,- los "abajo firmantes" clamaban por la libertad, los derechos esenciales, contra la pena de muerte o la censura, y lo hacían poniendo en riesgo su propia libertad o con el peligro de ser condenados al ostracismo. Sólo repasar algunos de los manifiestos, cartas o proclamas en ese sentido, años 50, 60 y aún décadas posteriores, y ver quienes los redactaban y firmaban, y luego pretender la comparación, provoca sonrojo y carcajadas.

Así, a bote pronto, me vienen a la cabeza nombres como Laín Entralgo, Ruiz Giménez, Tierno Galván, Manuel Sacristán, José María Valverde, Javier Pradera, Buero Vallejo, Bergamín, Teresa Pàmies, Vázquez Montalbán, Gil de Biedma,  Montserrat Roig, Caballero Bonlad, Haro Tecglen, Josep María Castellet, Ángel González, Blas de Otero, Paco Brines, los Goytisolo, Marsillach, Valeriano Bozal... o del mal llamado "mundo del espectáculo", Paco Rabal, Juan Antonio Bardem, Juan Diego y tantos y tantas. Y -¡qué cosas!- aficionados a los toros.

Ahora, a la cabeza de los "veinticinco", se supone que los más ilustres de la lista pues al resto no se les cita, encontramos a Jorge Javier Vázquez, Carlos Bardem, María Valverde, Georgina Amorós, Mikel Izal, María José Llergo y Rosa Montero (hija de banderillero y habitual en estas lides). Pues eso.

Que PETA, como Anima Naturalis (Leonardo Anselmi siempre en el recuerdo) o PACMA tengan influencia en partidos o coaliciones de la autoproclamada izquierda, tan desunida ella, desde SUMAR a PODEMOS, pasando por IU, CHA, Compromís, Más o Adelante lo que sea, EQUO y nacionalistas varios, de ERC a Bildu, provoca que estos, por convicción, estrategia y necesidad, hagan suyo el discurso antitaurino, tan huérfano de argumentos mínimamente razonables como repleto de tópicos, lugares comunes y mentiras. Y, claro, la derecha y la más a la derecha, encantadas de hacer suya lo que Lorca proclamó como "la fiesta más culta que hay en el mundo" y el Viejo Profesor definió como "acontecimiento nacional".

A propósito de Lorca, tan manoseado por unos y otros, resulta cuanto menos chocante, por no decir cínico, que esa izquierda antitaurina ella, no repare en que cada vez que desprecia, insulta, prohíbe -o lo pretende- el toreo, echa una palada de tierra  más sobre la memoria del poeta, su vida, su obra y su asesinato, (junto a un maestro escuela y dos banderilleros). Por rojo, que no se olvide.

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