San Fermín: toro y fiesta

El toro, protagonista de los Sanfermines.

Los Sanfermines de 2026 tendrán hasta seis debutantes, en una interesante mezcla de figuras y jóvenes. La variedad ganadera y la seriedad del toro, ejes del ciclo. Morante y Roca Rey, presentes pero separados. La ausencia de Diego Ventura será de nuevo el gran lunar del ciclo.

Por Álvaro Acevedo / Foto: Mauricio Berho

Arranca San Fermín, la fiesta más grande del mundo con el toro de lidia en el centro de la misma. La fusión de ambos elementos -fiesta y toros- otorga a la tauromaquia una vitalidad inigualable, más allá de modas y corrientes políticas a favor o en contra de la Fiesta.

Podemos reflexionar acerca del toreo como hecho cultural desde un punto de vista más restringido, su conexión con la literatura, la música, la escultura o cualquier otra disciplina artística. Está bien, pero más allá de ese elitismo intelectual, lo medular es que la tauromaquia, en cualquiera de sus variantes, es cultura desde un punto de vista más abarcador, si lo observamos como actividad integrada en las costumbres de un pueblo. Cuando el toro, por encima de cualquier otro matiz, forma parte de una fiesta popular, no hay nada ni nadie que pueda hacerle frente.

MORANTE, BASE ESPIRITUAL DE LOS SANFERMINES

Morante entendió muy bien la idea cuando intentó trasladar ese concepto de fiesta popular a su lugar de nacimiento, no fue una ocurrencia ni un capricho. ¿Qué político osa cercenar las fiestas de su propio pueblo?  

Desde aquel momento, ha existido un vínculo permanente entre Morante y Pamplona pese a que la teoría nos diga que en Los Sanfermines guste más un rodillazo que una trincherilla, una reolina que una media verónica. Aquel vestido blanco y grana que se hizo por el Centenario del coso y la donación del Premio Nacional de Tauromaquia a la Casa de Misericordia no fueron movimientos aleatorios, a Morante empezó a fascinarle todo aquello que a cualquier torero de arte le hubiera echado para atrás desde finales del siglo XX, cuando los antiguos Sanfermines de Hemingway y Antonio Ordóñez se desmadraron del todo.  

Morante de la Puebla, en el año del centenario de la Monumental de Pamplona toreando con un vestido grana y blanco.

Cuando el año pasado salió a hombros de la Monumental de Pamplona acaparando todo el cariño de la gente, peñas incluidas, yo creo que cumplió un sueño. Su actuación frente a los toros de Álvaro Núñez es la más esperada de todo el ciclo. Morante, con una sola tarde, es la base espiritual de los Sanfermines.

ROCA REY, EN EL PATIO DE SU CASA

No es baladí que en 2025 Morante le robara todo el protagonismo a Roca Rey en su principal feudo, pero una parte de culpa la tuvo el propio torero peruano. O sea, con un Roca Rey a tope esto no hubiera sucedido. ¿Cómo llega Andrés a Pamplona? Los vídeos que hemos visto de la Feria de Chota antes de que desaparecieran de Facebook no nos hacen ser optimistas, pero estando Roca Rey muy lejos de su mejor momento, recordemos que no falló en Sevilla con esa importante faena de última hora que acabó de forma sangrienta; y su raza de figura le dio para cortar una oreja en Madrid. En su tercer gran compromiso del año y doblando como quien dice en el patio de su casa, sería muy extraño que se quedara otra vez sin salir a hombros. Saldrá a por todas.

LA FERIA DEL TORO Y DE LOS JÓVENES

Pero por encima de cualquier torero, el toro es la base de la fiesta aunque la base de la Fiesta (la que es con mayúscula) sea el torero. Como siempre, un abanico de encastes y un equilibrio entre ganaderías más o menos inquietantes compensará el serial. Miura y Álvaro Núñez; Victoriano y Escolar; Cebada y Jandilla; y las intermedias, que más o menos gustan a todas las partes, de La Palmosilla y Fuente Ymbro. De rejones, los murubes de El Capea y la cuota ganadera local para los utreros de El Pincha.

La Casa de Misericordia siempre lo clava en la novillada, nunca pone a nadie que no lo merezca. Este año, el estilista mexicano Osornio: Álvaro Serrano, mejor novillero de San Isidro; y el valiente catalán Mario Vilau. Y respecto a las novedades, Diosleguarde, Aarón Palacio, Víctor Hernández, Samuel Navalón y David de Miranda componen un sexteto irreprochable, la verdad.

Respecto a otros toreros importantes al margen de Morante y Roca Rey, están Talavante, Borja Jiménez, Ortega, Aguado y Daniel Luque; repiten tras salir a hombros Tomás Rufo, Fernando Adrián y Fortes; varios lidiadores experimentados del tipo Escribano o Ferrera darán cuenta de las corridas más duras; e irán acompañados por gladiadores de toda condición y nacionalidades: Fonseca, Juan de Castilla, Colombo…


Veremos además a David Galván y a Román con la de Cebada; se quedan fuera gente que cortó oreja el año pasado como Emilio de Justo o Ginés Marín; tiene su última buena oportunidad del año Pepe Moral; y como siempre, el gran lunar lo hallamos en la corrida de rejones, pues el mejor rejoneador de la historia, Diego Ventura, ni ha pisado ni pisará jamás Pamplona.

Con “no hay billetes” diario y el toro y el alcohol presentes desde el amanecer hasta la noche las veinticuatro horas durante siete días, el fin social de la Casa de Misericordia se verá cumplido con creces, y ésta además pagará generosamente a todos los toreros. ¡Viva San Fermín!

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Galería de la novillada de Pamplona. Mario Vilau sale a hombros.

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Galería de la 2ª novillada del certamen “Cénate Las Ventas”. Grata presentación de Jairo López